lunes, 29 de agosto de 2011

Chicago: El Loop

En las siguientes y retrasadas entradas sobre Chicago os contaré resumidamente las cosas que más me gustaron y llamaron mi atención de la ciudad del viento.

Uno de los principales atractivos de Chicago es su arquitectura, en especial la zona del Loop y las obras del arquitecto Frank Llloyd Wright. En la actualidad sigue siendo una de las ciudades más interesantes de Estados Unidos con intervenciones que comentaré en otras entradas.

El Loop es el principal área de negocios y comercial de la ciudad, donde también destaca la presencia de espacios dedicados a la cultura en general, así como la de un gran parque. Esta zona fue la primera que visitamos al llegar a la ciudad. Durante los primeros días el cielo estaba nublado y a veces no veías el final de los rascacielos más altos. El famoso viento se hizo notar a ratos así como la lluvia, y las calles estaban poco pobladas (quizás por ser el fin de semana de la semana santa). Todos estos elementos daban al Loop un aspecto casi fantasmagórico. Caminar por sus calles, amplias pero parapetadas por altos edificios, a veces atravesadas por un viejo y ruidoso metro elevado, era sin duda una nueva y excitante experiencia.
Las estrechas calles entre edificios, con sus medianeras recorridas por escaleras metálicas de evacuación, eran un atractivo constante

Al principio me sentí extraña, pequeña ante la escala de todo lo que me rodeaba, pero al poco tiempo me aclimaté. Seguramente porque todo encaja como un gran puzle donde asumes que el peatón es posiblemente la más pequeña e insignificante pieza. En general, pudimos caminar tranquilamente por el Loop (como por el resto de la ciudad), pues no había el bullicio de personas y de tráfico que esperaba tratándose de una de las principales ciudades de Estados Unidos. Esto sin duda también ayudó a sentirme cómoda en ella.

Fue emocionante poder ver en persona los primeros edificios que sentaron las bases de los actuales rascacielos y que años atrás había estudiado en la escuela, cuyos autores y obras que destaco son William Le Baron Jenney (el Manhatan Building) y la pareja Burnhan and Root (el Monadnock, el Reliance y el Rookery Building). Los más hermosos en mi opinión eran los de ladrillo visto. La escala de estos rascacielos es menor respecto de los más modernos y sorprende el trabajo de modelado que algunos ladrillos presentan en algunas de las fachada. En especial me gustó el hall proyectado por Frank LLoyd Wright en el Rookery Building, la única obra que pude visitar de este arquitecto. 
 
El hall proyectado por Frank Lloyd Wright en The Rookery Building

Otros edificios que me gustaron de esta zona fueron la Harold Washington Library Center, la Union Station (donde se rodó una famosa escena de la película "Los intocables") y el Art Institute of Chicago. Este último contiene una impresionante colección de arte. Su reciente ampliación fue realizada por el arquitecto Renzo Piano, la cual me pareció delicada y acogedora. Destacaría su variedad de espacios, siempre en acertada secuencia, con gran presencia de la luz natural delicadamente trabajada, así como la interesante relación espacial, visual y climática, que mantiene con el exterior. Aunque me habría gustado tener más tiempo para visitarlo.
Vista exterior y parcial del nuevo ala del Art Institute de Chicago realizada por Renzo Piano

Visitar el museo fue de las cosas más interesantes del viaje, estuve unas dos horas en él y aunque pude abarcar bastantes cosas, sin duda se trata de un museo que debe ser disfrutado en pequeñas dosis. Me gustó en especial la sección de arte impresionista y post-impresionista, la de fotografía norteamericana, su muestra de diseño industrial, la de contemporáneo en general, y en especial la exhibición temporal Hyperlinks: Architecture and Design donde pude ver obras recientes conocidas y otras para mí desconocidas e interesantes como "Shade" del artista Simon Heijdens. 

La instalación "Shade" del artista Simon Heijdens


Cerca del Art Institute se encuentra el Millenium Park que ocupa la esquina noroccidental del Grant Park, que como su nombre indica, es un enorme parque que da al lago Michigan. En él se encuentran dos destacadas esculturas, una de ellas es la Crown Fountain del artista español Jaume Plensa. Consiste en dos fuentes enfrentadas, donde se proyectan caras de ciudadanos de Chicago de diferentes etnias, que lanzan chorros de agua sobre una delgada lámina de agua que las separa. En mi opinión el artista consigue generar un espacio agradable, simbólico, donde el ciudadano anónimo es el protagonista.

La Crown Fountain de Jaume Plensa

La otra escultura es "Cloud Gate" del artista Anish Kapoor y que es conocida popularmente como "The Bean" por su forma. En general, las esculturas presentes en las ciudades no suelen interesarme pues la mayoría de ellas son pensadas como elementos decorativos en vez de ser intervenciones espaciales en la ciudad, entendidas como algo activo y no solamente contemplativo. En este sentido, estas esculturas exploran dichas posibilidades aunque alguna lo consiga y nos emocione más que otra. 

"Cloud Gate" del artista Anish Kapoor

En esta misma zona también se encuentran el Outdoor Music Pavilium de Frank Ghery (que no me entusiasmó), y el Pedestrian Bridge y el Lurie Garden. El resto del parque merece ser recorrido pues no da una idea de la escala que tienen allí algunos parques.

Otra de las cosas bonitas del Loop eran sus puentes de hierro que cruzan el río Chicago. Nosotros hicimos una visita en barco al atardecer, el cual recomiendo pues te permite disfrutar de las vistas tranquilamente, poder observar la vida de sus orillas con mejor perspectiva, y disfrutar de los reflejos de un sol anaranjado sobre los altos edificios y que transforman el paisaje urbano. 
Vistas de los bajos de las torres Marina City

Vista del Loop desde el barco

Fue también interesante porque te muestra una zona periférica del Loop a la que posiblemente andando no te acercarías, donde se mezclan edificios aislados de hormigón visto con formas orgánicas (probablemente de los años 60), con fábricas de ladrillo visto, donde las orillas dejan de ser tan urbanas para dejar paso a una vegetación espontánea que brota entre pequeños embarcaderos descuidados. 
Un edificio a las afueras del Loop

Quizás me deje cosas por comentar pero creo que lo esencial está dicho. Podéis ver más fotografías mías del Loop aquí.

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