Últimamente no tengo mucho tiempo para escribir en el blog y se me acumulan los post, por ello desde hace un tiempo hice un facebook donde enlazar y comentar cosas con mayor brevedad, como este vídeo sobre diferentes técnicas de montar en bicicleta sin manos de Nina Doff. Por mi propia naturaleza, la de persona temerosa ante el riesgo de caer o hacerse daño, pocas veces he intentado conducir sin manos. Apenas avanzo hasta que vuelvo a coger el manillar. Por eso me ha hecho mucha gracia este vídeo y quizás me anime a intentarlo en algún carril bici de las Landas (muy parecido al del vídeo). Hay muchas técnicas que me gustan pero mis favoritas son "the royal wave", "the wind check", "the canoe", "the def leppard drummer" y "the laser eyes".
jueves, 29 de septiembre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
TOKIweb
Desde hace unos días está casi a pleno rendimiento uno de mis últimos trabajos, la nueva web del estudio de arquitectura TOKI. Ha sido una agradable experiencia trabajar para estos chicos vascos y os animo a que conozcáis sus proyectos, que son muy interesantes y bonitos. Espero que os guste la web.
martes, 13 de septiembre de 2011
Biketoki
Quien siga mi blog sabrá que me encantan las bicicletas, a las que siempre reservo un espacio allá donde viva. Recuerdo que cuando nos mudamos a nuestra actual casa, haciendo los planos de la reforma, dibujé nuestras bicis en la entrada al igual que el resto de muebles que debíamos encajar. Pero todavía nos faltaba algo que diera más entidad a ese espacio. Por ello he diseñado Biketoki. Se trata de un letrero hecho de madera y pintado a mano, en el que juego con las palabras, con lo figurativo y la tipografía. Bike en inglés significa bici, y toki en euskera, lugar. Aproveché el pasado cumpleaños de mi chico (otro amante de las bicicletas que espera su nueva y flamante Orbea) para regalárselo. Y es que ellas no se merecen menos. ¿Y tú, ya tienes el tuyo?
Pictoplasma
Precioso es el trailer de la pasada edición del festival Pictoplasma "Contemporary Character Desing and Art" celebrado en Berlín. Próximamente tendrá lugar otra edición en NY los días 4 y 5 de noviembre. Para los que no podemos ir siempre nos quedará bucear por la web a ver qué cosas descubrimos. Con que alguna sea tan bonita como esta merecerá la pena.
Director of Photography: Kalle Klein
Choreography: Jared Gradinger
Music: Leyland Kirby "Don't Sleep I am Not What I Seem, I'm a Very Quiet Storm"
lunes, 5 de septiembre de 2011
Travesía Guetaria/Zarauz
El pasado mes de Julio mi chico participó por primera vez en la Travesía Guetaria-Zarauz. La competición consiste en nadar desde el puerto pesquero de Guetaria hasta la playa de Zarauz. En total son unos 2800 metros. Hacía mal tiempo y el agua estaba a unos 19 grados, aun así ¡¡llegó en el puesto 138 de unos 1400 participantes!! Me gustó mucho el ambiente que hubo en la prueba y me entraron ganas de hacerla algún año.
Aquí podréis ver el recorrido y os dejo unas fotos que saqué mientras veía cómo salían los diferentes grupos.

I + J
Hace poco tiempo realicé un encargo para una pareja de recien casados. La cuadrilla del novio quería regalarles algún objeto personalizado como recuerdo de su boda y que englobara al resto de regalos que les dieron. Se me ocurrió hacer una especie de tarjeta decorativa de madera, con sus iniciales grabadas por delante, y por detrás una dedicatoria con la fecha de la boda también grabadas. Tanto los novios como los amigos quedaron contentos. Aquí os dejo una imagen del diseño.


jueves, 1 de septiembre de 2011
Chicago: de norte a sur
En esta última entrada os hablaré de tres zonas bien distintas.
La mañana del domingo estuvimos por el South Side. Empezamos por el barrio más lejano, Douglas, donde se encuentra el Illinois Institute of Technology. Para llegar allí cogimos una línea de metro cuya estación está elevada respecto de la calle. Ese tipo de estaciones son comunes pues gran parte de las líneas van en superficie y pasan a escasos metros de las fachadas traseras de las casas. Sin duda podría escribirse un post entero hablando sobre el viejo metro de Chicago. Pero volviendo a la estación, vimos por primera vez en ella una especie de cabina abierta con calentadores para combatir el viento frío proveniente del norte, típico de la ciudad.

El McCormick Tribune Campus Center de Rem Koolhaas

Alta cocina rápida en el Jim's Original
La mañana del domingo estuvimos por el South Side. Empezamos por el barrio más lejano, Douglas, donde se encuentra el Illinois Institute of Technology. Para llegar allí cogimos una línea de metro cuya estación está elevada respecto de la calle. Ese tipo de estaciones son comunes pues gran parte de las líneas van en superficie y pasan a escasos metros de las fachadas traseras de las casas. Sin duda podría escribirse un post entero hablando sobre el viejo metro de Chicago. Pero volviendo a la estación, vimos por primera vez en ella una especie de cabina abierta con calentadores para combatir el viento frío proveniente del norte, típico de la ciudad.
Una vez llegamos a nuestro destino, comprobamos que las calles del campus estaban casi vacías de gente, no en vano era fin de semana. Sin embargo, algunos edificios estaba abiertos y ocupados por estudiantes, como el Sr Crown Hall y la Paul Galvin Library, ambos de Mies Van Der Rohe, que no decepcionaron. Sobre todo me dieron envidia los que trabajaban con sus maquetas en el Sr Crown, ¡qué medios tienen!
También pude adentrarme en la locura que es el McCormick Tribune Campus Center de Rem Koolhaas. Me encantó su manera de aprovechar el espacio entre las vías del metro, la fluidez de los espacios, alimentados por patios que dan calidez a la predominante estética industrial. Apenas estuve una hora por allí, poco tiempo para verlo todo y con calma, pero fue un pequeño chute de arquitectura muy estimulante.
También pude adentrarme en la locura que es el McCormick Tribune Campus Center de Rem Koolhaas. Me encantó su manera de aprovechar el espacio entre las vías del metro, la fluidez de los espacios, alimentados por patios que dan calidez a la predominante estética industrial. Apenas estuve una hora por allí, poco tiempo para verlo todo y con calma, pero fue un pequeño chute de arquitectura muy estimulante.

El McCormick Tribune Campus Center de Rem Koolhaas
Desde allí subimos hacia el Near South Side en metro para luego ir andando hacia el West South Side. De nuevo comprobamos la escala de algunas infraestructuras de la ciudad (en concreto el entramado que forman las vías de tren) que marcan una clara y gran brecha entre ambas partes. Pasamos de una zona de casitas adosadas y edificios bajos con jardines privados cerrados por muros altos, con poco ambiente en las calles, a otra con comercios y menor calidad arquitectónica pero llena de actividad. Nuestro principal interés estaba en ver el antiguo mercado del blues, donde antiguamente los grupos tocaban para ser contratados en algún bar. Pero actualmente consiste en el típico mercadillo donde comprar cualquier cosa para la casa y donde no vimos ningún rastro del pasado. Aprovechamos para comer en un mítico puesto de perritos calientes que existe desde la época en la que el mercado del blues funcionaba como tal. Se trata del Jim's Original, donde apenas tenías una barra en la fachada para poder degustar tamaña exquisitez de comida rápida. No sé si sería el hambre que teníamos, el lugar o que realmente la carne estaba sabrosa, pero me parecieron una delicia. Eso sí, con uno te podías alimentar hasta la noche pues saciaban mucho, como casi todo este tipo de comida.

Alta cocina rápida en el Jim's Original
Esa tarde fuimos a Wrigleyville para ver el ambiente de los alrededores del estadio de los Cubs, uno de los equipos de baseball de la ciudad, que jugaba ese día en casa. Esta visita fue de las más divertidas del viaje. Los partidos suelen durar horas y era curioso ver cómo algunas personas entraban y salían sin parar del estadio. Pero lo más sorprepndente fue ver las gradas metálicas montadas sobre las cubiertas de las casas aledañas al estadio, posiblemente gestionadas por clubes privados. El espectáculo deportivo sobrepasaba físicamente los límites del campo. Paseamos un poco por la zona, un barrio tranquilo, de casas unifamiliares con jardines descuidados, con un metro en superficie de estructura oxidada que lo atraviesa, y comercios en las calles principales. En una de ellas nos topamos con la mítica tienda Chicago Comics, un paraíso para los aficionados a este género literario.
Por último os hablaré del barrio Wicker Park, situado al Noroeste del Loop, el cual visitamos una mañana lluviosa. Se trata de un barrio de ambiente joven y bohemio, lleno de bares variopintos, boutiques preciosas, tiendas de segunda mano y demás comercios que puedas imaginar, casi siempre con una estética muy personal, alternativa. Básicamente nos dedicamos a vivirla, a tomar algo en algún bar, comer en uno de sus restaurantes, hacer alguna compra y sobre todo, mirar. Una de las tiendas en las que compramos fue Renegade Handmade, donde nos hicimos con una lámina estampada, una postal de madera y demás artículos que para nosotros son el mejor souvenir posible.
Concretamente paramos en The Wormhole, una cafetería decorada con posters y artículos de películas, especialmente del Regreso al Futuro, donde llamaba la atención su réplica del coche Delorean colocado en el escaparate. Era muy acogedora, con grandes mesas compartidas por diferentes personas, todas ellas haciendo sus cosas (leer, trabajar con el ordenador, charlar con alguien, etc) donde era inevitable preguntarte por qué este tipo de local no lo hay en ciudades como San Sebastián.
Todas estas visitas son muy recomendables pues te ayudan a tener una visión más completa de la ciudad, ya que te adentras en barrios alejados de las zonas más turísticas, en los que percibes cómo puede ser el día a día de un ciudadano medio, y donde puedes encontrar cosas preciosas para decorar tu casa o vestir. Sin duda, Chicago es una ciudad muy interesante que no me importaría volver a visitar e incluso vivir por un tiempo.
Os recuerdo que podéis ver más fotografías mías aquí y consultar nuestro mapa donde encontrarás todas estas cosas y muchas otras que se han quedado por comentar o visitar.
Una tienda de Wicker Park, llena de cosas prescindibles pero preciosas
Reportage sobre la cafetería The Wormhole
Todas estas visitas son muy recomendables pues te ayudan a tener una visión más completa de la ciudad, ya que te adentras en barrios alejados de las zonas más turísticas, en los que percibes cómo puede ser el día a día de un ciudadano medio, y donde puedes encontrar cosas preciosas para decorar tu casa o vestir. Sin duda, Chicago es una ciudad muy interesante que no me importaría volver a visitar e incluso vivir por un tiempo.
Os recuerdo que podéis ver más fotografías mías aquí y consultar nuestro mapa donde encontrarás todas estas cosas y muchas otras que se han quedado por comentar o visitar.
Chicago: Lincoln Park y Gold Coast
Uno de los días lo dedicamos a visitar el Lincoln Park y el barrio de Gold Coast situados al norte del Loop. Uno de sus principales atractivos es su cercanía al lago Michigan. La vista desde la orilla hacia el Loop es imponente y es una agradable zona de ocio al aire libre donde vimos a muchas personas hacer deporte.
Vista del Loop desde el North Ave Beach
El Lincoln Park es otro parque enorme de la ciudad, llenos de pistas deportivas, salpicado de estanques bonitos y de zonas arboladas donde es fácil ver ardillas. Gran parte está ocupada por un zoo que vimos por fuera, del que nos llamó la atención su reproducción de la típica granja norteamericana con sus vacas y todo. También visitamos el pabellón del estudio de arquitectura Gang. Me gustó su construcción pero eché en falta algún tipo de mobiliario y que hubiera algo de césped debajo, que invitara a tumbarte o sentarte, y lo integrara más con su alrededor.
Pabellón del Studio Gang Architects
Goal Coast es una de las zonas más pudientes de la ciudad, llena de villas preciosas en su parte norte y de rascacielos a medida que te acercas al Loop. Es posiblemente la zona más popular para ir de tiendas y está llena de bares y restaurantes animados a casi cualquier hora del día. Nuestro hotel se encontraba muy cerca, algo más al sur, por lo que casi todos los días pasábamos por allí. Esta zona es posiblemente la que mejor representa esa idea que se tiene a priori de una gran ciudad norteamericana, llena de actividad, con sus grandes avenidas, los rascacielos, el constante flujo de personas yendo a trabajar, de compras, a mirar y a ser vistos. Donde es fácil sentirte anónimo entre la gran variedad de razas y estilos de personas.
Una mujer se tapa los oídos al paso de un camión de bomberos. Contemplar y formar parte de aquel ambiente urbano era estimulante y entretenido
Y es que si algo comprobé en el viaje, fue que allí casi todo es más grande que en España, ya sean las raciones de comida, los vasos de agua que te ponen nada más sentarte en la mesa, las camas del hotel ... e incluso algunas personas, pues no he visto a gente tan obesa como allí. Y la atención al cliente fue casi siempre ejemplar.
En esta zona también hay que destacar que se encuentra el Lake Shore Drive de Mies Van der Rohe, que ha sido restaurando recientemente por el estudio Krueck and Sexton Architects, un parque comunitario de igual nombre y el John Hancock Center, mi rascacielos favorito de la ciudad. A este último subimos cuando ya era de noche, después de un buen rato haciendo cola. Pero no pudimos sentarnos a tomar nada ya que estaba lleno de gente. Uno de los secretos para contemplar en primera línea las vistas es entrar en el baño de mujeres.
Aquella tarde comimos en un restaurante recomendado por una conocida que había vivido en Chicago unos años. Fuimos con muchas expectativas pues nos habían dicho que era un sitio frecuentado por locales donde se podía degustar auténtica comida norteamericana, concretamente la mejor hamburguesa de la ciudad para muchos. Se trataba del Mike Ditka's Restaurant, forrado de madera oscura en su interior y lleno de fotografías y recuerdos de diversos deportistas. No en vano, su dueño es toda una celebridad ya que fue jugador, entrenador en jefe y comentarista de fútbol americano. Como éramos un grupo numeroso, nos pusieron en un rincón del restaurante con una pantalla plana gigante donde estaban retransmitiendo un partido de los Chicago Bulls de Play-off. Sin duda fue una de las comidas más divertidas y auténticas que tuvimos en el viaje, con el local lleno de gente comiendo y tomando cervezas, comentando las jugadas pero sin llegar a resultar molesto. No soy una fan de las hamburguesas pero tenía claro que en el viaje las probaría de todos los colores. Y resultaron ser las más ricas que he comido nunca. No tienen nada que ver con las que sueles encontrar en España, son mucho más sabrosas y están llena de ingredientes. De acompañamiento pedí ensalada que podría haber sido perfectamente un plato aparte. Pero lo que se llevó la palma en cuanto a tamaño se refiere, fue el trozo de tarta de chocolate de la que también nos habían recomendado y avisado. No fuimos capaces de acabarla entre 8 personas.
Una porción de tarta de chocolate, a 6 dólares, que no pudimos acabar
Y es que si algo comprobé en el viaje, fue que allí casi todo es más grande que en España, ya sean las raciones de comida, los vasos de agua que te ponen nada más sentarte en la mesa, las camas del hotel ... e incluso algunas personas, pues no he visto a gente tan obesa como allí. Y la atención al cliente fue casi siempre ejemplar.
En esta zona también hay que destacar que se encuentra el Lake Shore Drive de Mies Van der Rohe, que ha sido restaurando recientemente por el estudio Krueck and Sexton Architects, un parque comunitario de igual nombre y el John Hancock Center, mi rascacielos favorito de la ciudad. A este último subimos cuando ya era de noche, después de un buen rato haciendo cola. Pero no pudimos sentarnos a tomar nada ya que estaba lleno de gente. Uno de los secretos para contemplar en primera línea las vistas es entrar en el baño de mujeres.


















