sábado, 24 de enero de 2009

chicas, música y viajes

Bueno, creo que a estas alturas de vida de mi blog ya toca escribir algo sobre mujeres que hacen buena música en la actualidad. Y es que servidora tiene debilidad por las cantantes solistas. Quizás sea porque me gustaría ser como ellas, aunque nunca se sabe, quizás los días de invierno en San Sebastián me precipiten a la composición musical para dar soporte a mi voz. Pero mientras eso (nunca) llega, me dejo llevar por otras que lo hacen bien y hasta muy bien.

Gilliam Welch y David Rawlings, pareja artística y sentimental
(foto de paxtonx)

Empiezo pues por una mujer de la que saqué el nombre de mi blog. Os hablo de Gilliam Welch, una neoyorkina que se hace acompañar por el bueno de David Rawlings, que con sólo 4 discos (además de varias colaboraciones como en "Songs of Dwight Yoakam: Will Sing for Food" y "Return of the Grievous Angel: A Tribute to Gram Parsons") ha conseguido consolidarse como una de las principales exponentes actuales de esa amalgama de estilos llamada americana de corte clásico. Su personal forma de cantar, las bonitas armonías de guitarras, sus letras que pintan paisajes íntimos y de búsqueda de oportunidades perdidas, quedan bien entrelazados en una aparente sencillez compositiva.


Muy próxima a ella está Iris DeMent, otra chica que se crió escuchando discos de Johnny Cash y se dejó engatusar por el gospel. Sin duda su estilo vocal, quizás para algunos difícil de soportar, es su principal seña de identidad. Eso, y su buen hacer, la han convertido ya en un clásico del country-folk. He de reconocer que de esta mujer aún me quedan cosas por descubrir pero de momento su "Lifeline" (2004) se encuentra en un destacado lugar en mi estantería. Además últimamente la he podido oir en el bonito disco de versiones de Teddy Thompson, "Up Front And Down Low" (2007).

 
Iris DeMent y Emmylou Harrys, ahí es nada!

Recuerdo que el disco de Iris DeMent lo compré en una visita a la ciudad de Barcelona, en la famosa tienda Cd Drome. Porque otra de las cosas de las que quería hablar era de la importancia del lugar donde compramos los discos ahora que la principal vía de acceso a ellos es la descarga por internet. Hoy en día decir que te has comprado un disco original significa que ese disco para ti es la leche y si encima afirmas que tienes X discos originales de un grupo/artista es porque te molan un montón. Pues bien, para mí una de las cosas que más me gusta de cuando viajo es visitar las tiendas de discos de la ciudad para ver si me puedo llevar algo interesante que luego me recuerde esos días de vacaciones. Y si encima es en una tienda exclusiva del lugar y no en una cadena, pues mejor que mejor. En ese sentido se ha convertido casi en un ritual comprarme un disco cada vez que voy a Burdeos. De las cuatro veces que la he visitado, en tres me vine con uno bajo el brazo. Además, cuando voy a esta ciudad, lo hago en coche así que a la vuelta siempre cae una sesión doble del disco recien adquirido. Y ete aquí que dos de los tres discos burdigalenses son de dos mujeres.

Mary Gauthier torea a la vida

Una de ellas es la veterana, por la edad que no por su carrera musical, Mary Gauthier. Una mujer que canta con una rudeza propia de un hombre curtido por la mala vida y es que hablamos de alguien que encontró una salida a su maltrecha existencia en la cocina cajun y en la música. De nuevo estamos ante una mujer de sonidos del campo americano donde destaca su manera de cantar, cercana a veces al recitado. Es como una Lucinda Williams menos rockera, lo que para mí la hace más interesante, que nos canta historias de vidas malgastadas y fracasos vividos desde primera línea pero con la sabiduría que da el haber salido de ellos. Es sin duda una de mis artistas favoritas de este género en la actualidad.


El otro disco en cuestión es el "Pirate's Gospel" (2006) de una "nueva" cantante que ha aprendido muy bien del folk psicodélico de los años 60 y que ahora podría etiquetarse dentro del New Weird America (de nuevo el lío de los estilos). Alela Diane (de la que adoro su forma de vestir) para mi gusto se postula como la principal figura del actual folk alternativo, ratificado con su recién editado segundo disco, "To Be Still" (2009). A diferencia del anterior, éste tiene más arreglos y suena más luminoso, onírico y maduro que los anteriores. Dentro de unos meses podré verla en directo en la famosa sala Paradiso de Amsterdam y quién sabe, quizás me compre allí su último disco.

Alela Diane, la nueva musa del folk (con el permiso de Joana Newson)




Y por último, porque alguna vez tendré que terminar, está Jolie Holland, de la que tengo sus tres últimos discos originales (y solamente ha grabado cuatro). Así que os podéis hacer una idea de lo que me gusta esta chica. El primero que cayó en mis manos fue "Escondida" (2004) que me compré en mi año Séneca en San Sebastian (con lo que ello significa) en la extinta tienda de discos Drum. Lo primero que me sorprendió fue su sonido que rezumaba folk, blues y mucho jazz, esto último debido principalmente a su forma de cantar, que evoca a una Billie Holliday clareada, junto con los arreglos de batería y trompeta. Su segundo disco, con el que se hizo conocida, es de los que avanzan suavemente para dejarte atrapado por la sutileza de sus melodías. Si bien, poco a poco sus discos han ido ganando en instrumentación y ritmo hasta llegar a un sonido más alegre con toques mestizos como el que ha conseguido en su último disco, "The living and the dead" (2008), en el que colabora gente de la talla de Marc Ribot. Quizás estemos hablando de la artista menos clásica y más personal de las hasta ahora citadas. Pero ella también se abrazó a la tradición cuando, junto con Samantha Parton, formó el grupo de chicas The Be Good Tanyas.


vídeo de un tema del último disco de Jolie Holland

Sin duda me dejo a muchas otras mujeres interesantes fuera de la entrada, como puedan ser Joana Newson, Neko Case, Laura Cantrel, y un largo etcétera, pero actualmente éstas son las que más escucho así que espero que este leve repaso sobre mujeres solistas os haya interesado y gustado. Yo sin duda seguiré disfrutando de su música.

- aviso a los que vean mis post por googlereader de que he retocado el texto después de publicarlo. Y me suele pasar en todos, jeje -

plaza de santiago - peña ganchegui y asociados

Aquí va otra entrada sobre Arquitectura, pero esta vez os hablaré del estudio Peña Ganchegui y Asociados, uno de estudios vascos más importantes en la actualidad y que viene a ser una continuación de la obra del conocido arquitecto Luis Peña Ganchegui.

De todas sus obras destaco la plaza de Santiago, de Pasajes San Juan, la cual siempre visito cuando voy a comer a un conocido restaurante situado muy cerca. Parte del encanto de este barrio está en su localización y en su trama urbana. Se sitúa en las faldas del monte Jaizkibel constituyendo el último tramo urbano del puerto de Pasajes antes de llegar a mar abierto. Este estado intermedio entre ciudad y naturaleza se plasma en la obra arquitectónica que consigue enlazar la plaza, único espacio urbano público del barrio, con un mar más domesticado en su entrada hacia el puerto. Para ello escalonan la plaza hacia el mar y disponen de una pieza a modo de mirador que se despliega para configurar un nuevo embarcadero situado a una cota inferior y que fluctua según las mareas. Es en definitiva un ejercicio sutil y atemporal.



Pero mejor os dejo con este vídeo que me ha mandado un amigo que trabaja en el estudio. Da gusto comprobar que se puede hacer buena arquitectura sin artificios formales tanto en el lenguaje arquitectónico como en el de la palabra.

Y ya saben, cuando vayan a visitarla, no se olviden de ir a comer al restaurante Cámara. Eso sí, ahorren un poco de dinero antes, aunque les aseguro que el sitio lo merece. Y por supuesto, crucen la orilla en el pequeño barco a motor ;)

lunes, 19 de enero de 2009

una cosa menos

Pues sí, ya tengo "terminada" mi entrega del martes para la asignatura optativa Fundamentos del Habitar de la que ya hablé en otra entrada. Nunca se considera una entrega cerrada del todo pero, debido a que tengo otras cosas que estudiar y que hacer, he decidido dejarla así. Al final la he hecho sola y no en grupo.

vista general del estado actual del patio (antigua huerta) desde el sur

Para mí cada proyecto tiene su árbol y en esta ocasión he dibujado uno de otoño, época del año para la que está prevista la residencia temporal del artista. Una de las cosas que más me gustó del lugar en donde sitúo la vivienda (y taller de arte para niños) fue la silueta en el suelo de las hojas caídas de los árboles. Así que al hacer los míos he sombreado en planta las hojas que estarían aún en las copas mientras que las otras, caídas en el suelo, las dibujo solamente con líneas. Puede parecer innecesario este esfuerzo pero creo que ha merecido la pena y transmite mi manera de entender el proyecto.

Os dejo los formatos y espero que os gusten.





martes, 6 de enero de 2009

nuestra visita a granada

Hace ya tiempo que volvimos de nuestra visita a Granada pero no quería dejar de contar aquí lo que nos ha parecido. Aprovecharé también para comentar algunos detalles de cómo nos hemos organizado el viaje por si le pudiera servir a alguien que se decidiera a visitar la ciudad en circunstancias parecidas a las nuestras.

Partimos de Sevilla en tren llegando a nuestro destino un domingo a medio día, lo que nos permitió aprovechar la tarde para conocer la zona del centro después de dejar la maletas en el hotel. Nos hospedamos en el Palacio de los Navas que, como su nombre indica, es un antiguo palacio reformado (está dentro de la cadena Epoque Hotels) situado en pleno centro de la ciudad, al lado del ayuntamiento.

fachadas del hotel

patio cubierto al que dan las galerías de acceso a las habitaciones

Fue todo un acierto, ya no solo por la comodidad que supone estar en el centro de la ciudad, sino porque era tranquilo, acogedor, todo estaba muy cuidado y los trabajadores eran amables. Con la reserva de la habitación iba incluido el desayuno que era sencillo y rico. Pero para el que quiera más información que vea los comentarios de los usuarios en Booking, la página donde hicimos nuestra reserva.

nuestra habitación

nuestro aseo

Antes de seguir con lo que vimos esa tarde comentar que me gustó mucho el viaje en tren y en especial la llegada a la ciudad con todas esas fábricas medio abandonadas de ladrillo visto. Intenté identificar la que el arquitecto Juan Domingo Santos tiene (o tenía) "ocupada" pero no me pareció verla.

Esa la tarde estuvimos dando vueltas por las calles del centro, visitamos la Catedral, el hospital de San Juan de Dios y el Monasterio de San Jerónimo, e inluso se nos ocurrió ir andando hasta la zona del Parque de la Ciencias con la esperanza de que estuviera iluminado pero nos llevamos un chasco al comprobar que aquello estaba bastante muerto por la noche. Por lo menos el paseo por el río Genil (bastante seco) fue agradable y vimos un curioso aparcamiento iluminado, con unos restos que parecían de una muralla, en el Paseo de San Sebastián. Una pena que el Centro de Convenciones situado en esta zona peatonal sea tan horrible.

vista general de los jardines de entrada al monasterio

el parking del paseo de San Sebastián

El centro de Granada está compuesto en su mayoría por calles más o menos estrechas, muchas de ellas peatonales, que no siguen una trama ortogonal. La mayoría de sus edificios responden a una arquitectura de aires señoriales que, más que recordarme a Sevilla, me trasportaban a ciudades del norte de España, y donde la mayoría de sus cubiertas son inclinadas.

Al día siguiente por la mañana fuimos a la Alhambra y al Generalife. Subimos en un pequeño autobús y gracias a que teníamos ya las entradas nos evitamos la larga cola de acceso. Estuvimos toda la mañana paseando por los jardines, visitanto los edificios, disfrutamos de las vistas de la ciudad y aunque recorrimos todo, aquello es tan inmenso y hermoso que bien merece varias visitas. Eso sí, está lleno de turistas por lo que conviene madrugar un poco si se quiere ver con menos gente.

detalle de unas cubiertas del Palacio de los Comares

vista de la Alcazaba

Por la tarde estuvimos paseando por el Albaicín. Subimos desde el precioso paseo del Darro hasta el famoso mirador de San Nicolás desde el cual se puede disfrutar de bonitas vistas de la Alhambra, además de ser un espacio agradable con su pavimento de chinos (algo muy presente en todo el Albaicín y en Granada en general) y con una sencilla iglesia del mismo nombre. Éste es un barrio peculiar que conserva su trama de calles estrechas e inclinadas, donde las fachadas apenas dejan entrever los patios de los cármenes. Había zonas más degradadas que otras pero daba la sensación de que allí se empezaban a construir casas de nueva planta para gente más adinerada. También llamaba la atención la presencia de personas estacionadas en caravanas y de otras vendiendo verdura ecológica por las calles, todas ellas de aspecto hippie.

paseo del Darro

una de las calles del Albaicín
En nuestro último día aprovechamos parte de la mañana para pasear por el río Genil, en dirección hacia la sierra, y visitar el nuevo edificio del Parque de las Ciencias del arquitecto Carlos Ferrater del que hablaré en otro post. Al lado está también el edificio de Caja Granada del arquitecto Alberto Campos Baeza (aquí tienen el mapa que hice de arquitectura contemporánea). Por la tarde paseamos por el barrio de San Matías, visitamos el edificio de la Caja Rural del arquitecto Álvaro Siza, repetimos por los alrededores de la Catedral, y aprovechamos el camino hacia la estación de tren para conocer la puerta de Elvira, los jardines del Triunfo y toda esa zona más alejada del centro.

Fachada principal del nuevo edificio del Parque de las Ciencias
del arquitecto Carlos Ferrater


Mención aparte está el tema del tapeo. Una de las coñas del viaje era si sería verdad que en Granada se podía comer en los bares por cuatro duros. Y así es pero habría que matizar que en general, más allá de las "primeras y "segundas" (pocas veces oímos "terceras"), los bares no disponen de mucha variedad de tapas en sus cartas. Da la sensación de que la gente acostumbra a tomarse unas bebidas, con las que te sirven unas tapas caseras del día, iguales para todos y que el consumidor no escoge, y poco más. También es verdad que nosotros somos de fuera y que esto jugaba en nuestra contra aunque nos habían recomendado varios sitios personas que conocen bien la ciudad (que están en este mapa). De los bares a los que fuimos el que más nos gustó fue "Los Manueles" situado en la calle Rayes Católicos, casi a la altura de la Plaza Nueva. Tanto las tapas "gratuitas" (carne estofada y pescado en adobo) como la tabla caliente (croquetas caseras, dos variedades de tortillas de patatas y albóndigas en salsa de tomate) estuvieron bien.
Por supuesto, tampoco pudo faltar la visita a las teterías de la calle Caldedería Nueva. A mí no me gusta el café y sí, y mucho, el té, y mucho más los pasteles árabes, por lo que no podía dejar de probar todo esto por muy turistada que fuera. Mis expectativas se cumplieron y con creces.

té pakistaní (para mí), té de canela (para él)
y tarta de almendra y dos dulces para compartir


Y básicamente esto ha sido todo. Seguramente me dejo algo por contar y por visitar pero en general la ciudad de Granada nos ha encantado. Tiene un tamaño de ciudad manejable para el turista y el propio ciudadano. Su casco antiguo es bonito, además del Albaicín y la Alhambra, y todo está bastante ciudado y limpio. Pero una cosa que me gustó especialmente es la presencia de la naturaleza en la propia ciudad con la sierra nevada en el horizonte. Algún día repetiremos pero mientras tanto nos quedamos con este buen sabor de boca. Y si quieren ver más fotos, pueden pasarse por mi flickr.