Hoy por fin he podido ver la entrevista realizada al arquitecto francés Jean Philippe Vassal que junto con Anne Lacaton dirige uno de los estudios de arquitectura más interesantes en la actualidad. En ella nos habla sobre su experiencia profesional en África, de los edificios híbridos desarrollados en este continente frente a los monofuncionales que en general reinan en Europa, sobre los grados de participación ciudadana en los procesos de creación urbana en ambos continentes, así como su manera de entender la arquitectura sostenible. Sobre este último tema habla de la necesidad de mejorar lo preexistente con soluciones delicadas y económicas como planteamiento sostenible de base frente a la de demoler y volver a construir, con el coste económico y social que ello supone, aunque el producto final se conciba bajo parámetros de sostenibilidad. Y ya aprovecho para recomendaros la web, en ella podréis encontrar cosas muy interesantes.
Edito: ya han sacado la segunda parte de la entrevista.martes, 12 de mayo de 2009
jueves, 7 de mayo de 2009
Neko Case
Hoy simplemente me apetece compartir esta canción con vosotros. Es una de mis favoritas del último trabajo publicado por Neko Case titulado Middely Ciclone. The Pharaohs es de esas canciones que en una primera escucha del disco no llama tanto tu atención pero que, en cuanto lo dejas reposar, aparece como de la nada llegando a eclipsar aquellas canciones que hasta entonces no habías parado de oir. En ese momento es cuando te preguntas por qué no habías reparado antes en ella y cuando vuelves a engancharte de nuevo al disco. Es una buena muestra de ese gusto barroco que tiene a la hora de componer, de sus melodías trabajadas llenas de detalles y que, en mi opinión, inteligentemente consigue condensar en canciones que rara vez sobrepasan los 4 minutos. Y con su forma de cantar tan característica, nos habla sobre un amor inocente que nos hacen imaginarla como una trovadora del siglo xxi. Espero que os guste al igual que la nueva imagen del blog :)
miércoles, 6 de mayo de 2009
Sevilla, la ciudad velada
Esta mañana he leído una noticia en el Diario de Sevilla que me ha llenado de rabia y que viene a constatar lo que ya comenté en otra entrada sobre la política de privatización del espacio público que se está llevando a cabo en mi ciudad de manera más intensa en los últimos años. Y es que la Avenida de la Constitución ya estaba tardando en sumarse abiertamente a esta política que no es más que la de favorecer (o en palabras de Urbanismo, dar apoyo) a los negocios hosteleros para que ocupen gran parte del suelo con veladores, con la consiguiente recaudación de dinero para las arcas municipales. Si ya me parecían inapropiados los expositores, pues entorpecían el paso, con esta medida se complica aún más la cosa para el peatón. No olvidemos que además en la Avenida pasa el tranvía y las bicicletas que consumen gran parte de su suelo.
Según el pequeño plano de información publicado en el periódico, la senda peatonal (hay que fastidiarse con el nombre) se reduce a unos escasos 2,75 metros en algunos tramos. Es decir, que ahora que empieza a apretar el calor y con todas la personas que transitan por ella, nos vamos a poner finos de sudores ajenos. Y la llevas clara si vas con prisa porque los veladores además se situarán separados de las fachadas lo que implica un tránsito continuo de los camareros que entorpecerá aún más el paso de los peatones.

Me parece que con esta medida volveremos a los tiempos (muy recientes aún) en los que pasaban coches y casi ni se podía pasar por las aceras. Y es una verdadera pena porque si algo importante había aportado la peatonalización era el poder caminar más holgadamente ya que somos muchos y a diferente ritmo los que transitamos por ella.

Me parece que con esta medida volveremos a los tiempos (muy recientes aún) en los que pasaban coches y casi ni se podía pasar por las aceras. Y es una verdadera pena porque si algo importante había aportado la peatonalización era el poder caminar más holgadamente ya que somos muchos y a diferente ritmo los que transitamos por ella.
El Parque de las Llamas de Santander
Hace varias semanas fui con mi chico a pasar una noche a Santander. No pude organizar la visita ni buscar cosas de arquitectura contemporánea así que tuve que guiarme por el típico plano para turistas que te dan en los hoteles. Pero cuál fue mi sorpresa que, más allá de conocer los sitios más populares de la ciudad, la casualidad quiso que me topara con una de las intervenciones arquitectónicas sobre espacio público más interesantes de los últimos años en España. Os hablo del Parque de las Llamas realizado por Batlle i Roig Arquitectos.
Mi chico me contó que había una zona nueva al lado de la universidad con un edificio moderno sin identificar (el Palacio de Deportes) que me podría interesar pero que él apenas conocía. Su nombre de antemano no me hizo sospechar nada pero al poco tiempo de llegar recordé que aquel parque aparecía en mi libro de The Public Chance de la editorial a+t. Cuando pude corroborarlo, vía sms con mi amigo Dani, me sentí más tonta por no haber caído antes en ello pero doblemente feliz por estar allí y no haber dejado pasar la oportunidad.
Este parque se desarolla a lo largo de una antigua vaguada que ha sido tratada topográficamente con una sucesión de terrazas y con varios lagos en la zona de menor cota. La mayoría de las terrazas están configuradas por jardineras escalonadas hechas con distintos tipos de madera y de placas metálicas que aportan variabilidad en colores y texturas. Un detalle importante pues aún las plantas no llegan a cubrirlas y mientras eso ocurre el paisaje es más sugerente y atractivo. Casi toda la vegetación es autóctona al igual que los animales que habitan en los lagos. Tal y como se explica en el libro, "la propuesta se basa en crear en la Vaguada de las Llamas un centro del Arte de los Jardines y de la Cultura del Paisaje Atlántico, encaminados a representar la variedad, riqueza y diversidad del paisaje y la vegetación que se dan en el clima atlántico". Sin duda han conseguido crear un parque que, sin dejar de ser sugerente, es realmente ilustrativo. Una proposición con más sentido que el mini-zoo de la península de la Magdalena, por ejemplo, con focas, pingüinos y demás animales ajenos a nuestras latitudes.
La casualidad quiso también que en aquellas fechas hubiera más personas de lo habitual pues en el norte de España los niños (y por consecuencia muchos padres) tienen vacaciones la semana siguiente a la de Semanda Santa. Esto hizo que en el parque hubiera bastante actividad y se registraran distintas situaciones en toda su dimensión. Había personas haciendo skate, jugando al baloncesto, paseando, patinando, en bicicleta, tumbadas al sol, leyendo en un banco, tomando algo en la cafetería, y así hasta un largo etcétera. Las únicas edificaciones existentes son una cafetería-restaurante (donde comimos) integrada en el terreno con cubierta vegetal y realizada con los mismos materiales que hay en el resto del parque, así como un edificio pre-existente que tenía pinta de estar pendiente de integrar en el parque y que según el callejero del ayuntamiento es un centro de transformadores.
Así pues ya saben que, como dijo mi amigo Dani, en Santander va a resultar que hay arquitectura contemporánea interesante para ver. De momento les dejo con las pocas fotos que saqué y que he colgado en mi flickr.
Mi chico me contó que había una zona nueva al lado de la universidad con un edificio moderno sin identificar (el Palacio de Deportes) que me podría interesar pero que él apenas conocía. Su nombre de antemano no me hizo sospechar nada pero al poco tiempo de llegar recordé que aquel parque aparecía en mi libro de The Public Chance de la editorial a+t. Cuando pude corroborarlo, vía sms con mi amigo Dani, me sentí más tonta por no haber caído antes en ello pero doblemente feliz por estar allí y no haber dejado pasar la oportunidad.
Este parque se desarolla a lo largo de una antigua vaguada que ha sido tratada topográficamente con una sucesión de terrazas y con varios lagos en la zona de menor cota. La mayoría de las terrazas están configuradas por jardineras escalonadas hechas con distintos tipos de madera y de placas metálicas que aportan variabilidad en colores y texturas. Un detalle importante pues aún las plantas no llegan a cubrirlas y mientras eso ocurre el paisaje es más sugerente y atractivo. Casi toda la vegetación es autóctona al igual que los animales que habitan en los lagos. Tal y como se explica en el libro, "la propuesta se basa en crear en la Vaguada de las Llamas un centro del Arte de los Jardines y de la Cultura del Paisaje Atlántico, encaminados a representar la variedad, riqueza y diversidad del paisaje y la vegetación que se dan en el clima atlántico". Sin duda han conseguido crear un parque que, sin dejar de ser sugerente, es realmente ilustrativo. Una proposición con más sentido que el mini-zoo de la península de la Magdalena, por ejemplo, con focas, pingüinos y demás animales ajenos a nuestras latitudes.
La casualidad quiso también que en aquellas fechas hubiera más personas de lo habitual pues en el norte de España los niños (y por consecuencia muchos padres) tienen vacaciones la semana siguiente a la de Semanda Santa. Esto hizo que en el parque hubiera bastante actividad y se registraran distintas situaciones en toda su dimensión. Había personas haciendo skate, jugando al baloncesto, paseando, patinando, en bicicleta, tumbadas al sol, leyendo en un banco, tomando algo en la cafetería, y así hasta un largo etcétera. Las únicas edificaciones existentes son una cafetería-restaurante (donde comimos) integrada en el terreno con cubierta vegetal y realizada con los mismos materiales que hay en el resto del parque, así como un edificio pre-existente que tenía pinta de estar pendiente de integrar en el parque y que según el callejero del ayuntamiento es un centro de transformadores.
Así pues ya saben que, como dijo mi amigo Dani, en Santander va a resultar que hay arquitectura contemporánea interesante para ver. De momento les dejo con las pocas fotos que saqué y que he colgado en mi flickr.





