martes, 23 de diciembre de 2008

nos vamos a granada

niñas en el mercado de Co-Cly (Vietnam)

Hace justo un año servidora andaba por tierras asiáticas. Estuve 13 días en Vietnam junto con mi chico y su familia recorriendo el país de norte a sur. Sobre aquella aventura bien podría haber escrito varios post en este blog pero por aquel entonces no lo tenía. Pero si quieren pueden pasarse por aquí para ver mis fotos.

Estas navidades nuestras aspiraciones son más modestas pero no menos interesantes ya que hemos decidido regalarnos por Reyes unos días en Granada. La única vez que he estado allí fue con el colegio, en una de esas excursiones de promoción turística en la que básicamente estuvimos en los hoteles de la sierra (aún no nevada) sin a penas visitar la ciudad. Años antes había estado en varios pueblos de la provincia, Lanjarón y Salobreña son los que recuerdo, pero de la capital, nada de nada.

apuntes de clase sobre la catedral de Granada

Tengo muchas ganas de visitar la Alhambra, la Catedral que años atrás estudié en la carrera de la mano de Rafael Manzano, el famoso barrio del Albaycín, probar sus tapas ¿gratis?, las teterías, etc. Pero también intentaremos ver algo de arquitectura contemporanea. No he tenido mucho tiempo para investigar sobre esto pero he empezado un mapa donde iré localizando algunas de las obras más significativas. La mayoría de ellas las conocía e incluso contadas por sus arquitectos (como las de Juan Domingo Santos y Ramón Fernández Alonso) pero otras las he encontrado por el camino. Os animo a que colaboréis a ampliar este mapa y por supuesto a que me recomendéis museos, salas, restaurantes, bares, tiendas, etc, que os parezcan interesantes. Y ya os contaré a la vuelta ;-)

martes, 9 de diciembre de 2008

low. cuando menos es más

A estas alturas del año en el que las revistas y páginas webs musicales empiezan a cocinar sus listas de "lo mejor del año", ya casi podría dar mi top ten de los conciertos que más me han gustado en este 2008 que está apunto de terminar. En dicha lista estaría sin duda el concierto que dio el pasado lunes el grupo americano Low que aunque no está en el número uno (Nick Lowe lo ostenta), ha sido el mejor que he visto en Sevilla. Pero éste, a diferencia de los demás, tiene un significado especial ya que es el primero de tal envergadura que ha organizado Drone S.C. o lo que es lo mismo, Pablo Vinuesa, Vidal Romero y David Pareja, tres sevillanos a los que conozco desde hace bastantes años y que ultimamente han unido fuerzas para entrar en el peligroso terreno de la promoción musical en mi ciudad. Así que también a ellos va dedicada esta entrada.
cartel hecho para la ocasión por Jacobo (NOD Creative)

El concierto tuvo lugar en el Teatro Central, el mismo donde también se realiza el conocido ciclo de Pop-Rock. Su acústica, su iluminación y organización le permiten ser el mejor recinto para conciertos de Sevilla, con el detalle de que se dejaron los asientos de la grada retráctil. Todo ello, unido al sabido buen hacer de los de Minesotta, hacía presagiar que la cita sería inolvidable.

Úrsula con el técnico de sonido que se trajo Low (Stars Of The Lid)
foto de Pablo Vinuesa

Los primeros en abrir la noche fueron Úrsula, un grupo de slowcore de San Fernando liderado por David Cordero que, a pesar de no prodigarse mucho en directo, dieron un concierto digno aunque en general falto de brillo. El sonido tendía a ser una bola casi sin matices que no siempre dejaba entender las letras a veces iluminadas de David (casi siempre despechado hacia una chica) y las sutiles melodías superpuestas con tendencia a la repetición at infinitum. El concierto estuvo a la altura de sus canciones, lo cual es positivo, y hay que reconocer que ser teloneros de un grupo del que se es fan, en una sala llena a la que se ha asistido tantas veces como espectador, impone, y ellos supieron responder bien ante tal reto.

la única foto decente que saqué al grupo

Después de un descanso en el que casi nadie se movió de su asiento, los protagonistas de la noche salieron al escenario y ocuparon posiciones. Los dos primeros temas sonaron del tirón y no fue hasta el final de este último cuando el público rompió en aplausos, como queriendo liberar tensiones después de haber mantenido la respiración tras el primer impacto. Era tal la contundencia de sus canciones que nadie era capaz de enturbiar el clima de emoción que fueron capaces de crear. Solamente al final, cuando Alan Sparhawk preguntó en los bises al público qué canciones querían escuchar, la gente se hizo notar. Soprendentemente hubo quien tímidamente acompañó con palmas uno de los temas, algo a priori impensable, pero a los Alan respondió positivamente.

vídeo que tomé desde mi asiento (todavía no he identificado la canción)

Una guitarra, un bajo y una escueta percusión fueron suficientes para dar cuerpo a un repertorio sólido en el que, bajo el manto del slowcore, se aprecian influencias como el gospel o el folk. Y es que Low llegan en calidad de clásicos, ya no solamente de un movimiento musical que lideraron y han hecho evolucionar hasta estos años, si no de la música independiente en general. Interpretaron canciones de sus últimos discos cuyas estructuras se mantenían respecto de su versión original aunque en esta ocasión sonaron más desnudas sin los arreglos que ultimamente han incluido en sus discos. Pero también hubo lugar para una canción inédita, "For Free", que tiene el sello inconfundible del grupo, con su ritmo lento y de letra escueta de las que te dejan helado ("my love is for free, my love" decía Alan una y otra vez).

canción inédita del grupo ("For Free" creo que se llama)

Alternaron momentos de intensidad eléctrica ("Walk into the sea", "California", "Canada", ) en los que Alan se retorcía sobre sí mismo (increíble el solo de guitarra final de "When I go Death" en el que dió a su guitarra un sonido más blues) con otros de emoción suspendida donde la voz de Mimi brillaba dulce y limpia ("Tonight", "Point of Disgust","Laser Beam"), en contraste con la potente y a veces gastada voz de su marido. Posiblemente los momentos más sobrecogedores del concierto fueron aquellos en los que ambos cantaban trasportándonos al lado más espiritual de su repertorio ("Shots and Ladders", "Murderer", "Sun Flower", "Last Snowstorm Of The Year", "Two-Step", "In Silence" o su espeluznante villancico "Santa is coming over"). Cuando escucho a Mimi me la puedo imaginar cantando nanas a sus hijos, pero no nanas cualquieras, y sino oigan su canción "In Metal" que fue mi petición de la noche. No soy de las que suele pedir canciones en los conciertos pero no se tiene a Low (y tan receptivos) todos los días. Al final del concierto te quedaba la sensación de que el grupo se sentía agusto en el escenario y de que la "fiesta" podría haber continuado por más tiempo.

En definitiva, lo que viví la otra noche quedará en el recuerdo y desde aquí doy mis felicitaciones y las gracias a los chicos de Drone por tirar del corazón y traerse a Low a Sevilla. Esperemos que este éxito les anime a seguir hacia adelante en su aventura.

- poco a poco me voy acordando de las canciones así que he incluído algunas más que al principio se me habían pasado. También he colgado el vídeo de la canción inédita que por su mala calidad había decidido no poner en un primer momento -

martes, 2 de diciembre de 2008

Cuando en la anterior entrada decía que a veces siento que para algunas cosas sigo siendo una niña, también me refería a cómo vivo uno de los momentos que considero de los más importantes en el proceso de gestación de un proyecto arquitectónico (aunque en la práctica profesional no siempre es así) que es ese primer contacto con el sitio donde éste va a implantarse y concretamente sobre la visita física al lugar.

En todos estos años que llevo en la carrera, al inicio del curso lectivo, una de mis principales inquietudes era saber los emplazamientos de los diferentes ejercicios que haría ese año en la asignatura de Proyectos. Hace dos cursos que aprobé todas estas asignaturas y desde entonces, mientras me quito las que me quedan sueltas, intento cogerme alguna optativa que haga de sustituta. Y este año le ha tocado dicho papel a Fundamentos del Habitar. Como ya conté en una vieja entrada, este año los profesores han mandado hacer una residencia temporal para artista y la semana pasada fue cuando finalmente pude visitar el lugar que previamente habíamos escogido (los motivos los podéis ver en el panel de presentación que colgué).

vista general del patio

Dicho lugar es uno de los patios del monasterio que actualmente no es visitable, aunque creo que nunca lo ha sido. Cuando fui no tenía autorización ni nada por el estilo pero allí me planté esperanzada de poder visitarlo y afortunadamente así fue. De camino al patio en cuestión empezó en mi tripa ese hormigueo de intriga por saber qué me esperaba detrás de la puerta y cuando ésta se abrió, apareció en mi rostro una sonrisilla de alegría e ilusión por descubrir algo nuevo, algo "oculto" a la mayoría de los visitantes del CAAC y que yo iba a poder disfrutar. Acompañada únicamente de una cámara de seguridad a la que solamente le preocupaban las puertas de acceso al patio, estuve durante cerca de una hora recorriendo el lugar. La mayor parte del suelo estaba cubierto de graba y los elementos que más destacaban eran dos árboles prácticamente desnudos cuyas hojas ya secas dibujaban una sombra estática de la que antes había sido su copa. Pero mi mayor sorpresa fue descubrir que la sala desde la cual accedí al patio era una caseta prefabricada conectada al pasillo general del museo, totalmente cerrada al exterior salvo por una puerta. Me dijeron que aquella sala solía usarse como taller de arte para niños pero en seguida pensé que era una pena que desde ella no se pudiera apreciar el patio. Pues bien, sobre esto y otras cosas ahora me encuentro reflexionando y más allá del resultado final de nuestra intervención, siempre quedará la satisfacción de haber conocido un lugar más.

la sombra de uno de los árboles del patio

Otro descubrimiento destacable fue cuando visité la antigua Chanca de Conil. Además de poder visitarla por dentro, al igual que la iglesia y la torre cercanas a ella, aproveché los tiempos muertos para darme una vuelta por el pueblo. Conocí sus hermosos patios, la capilla de los marineros, el ciego del barrio, el lugar del pensionista y hasta pude hablar con algunos jubilados que me contaron sus recuerdos sobre la chanca con un acento andaluz a veces impenetrable para una chica de ciudad como yo, que en esos momentos añora sus días de infancia en su casa de la playa en un pueblo gaditano.

interior de los almacenes de la antigua Chanca de Conil

torre de Guzman de Conil

el pensionista

En otra ocasión, durante mi año Séneca en San Sebastián, pude sentirme un poco más cerca de mi tierra al visitar un pueblo perdido de Soria (Matute de la Sierra, para más señas) donde estuvimos todo el año trabajando en la asignatura de proyectos. Al final del curso se realizó una exposición en el pueblo al que pertenece Matute y sus habitantes nos organizaron una comida no apta para vegetarianos ni estómagos sensibles. El plato estrella fue una caldereta tal y como las hacían los pastores de la zona, con su leña y todo. Por supuesto yo me acerqué a hablar con ellos para que me explicaran en qué consistía dicha exquisitez gastronómica y simplemente para charlar.

la caldereta

Siempre he pensado que una de las razones por las que me gusta esta carrera es porque me considero una persona curiosa y atenta a los detalles. No sé si en un futuro ejerceré de arquitecta pero sin duda no me arrepiento (mentira, a veces sí) de haber estudiado Arquitectura. Creo que cuando se hace una carrera universitaria, además de formarte sobre ciertos temas, con ella también se adquiere una manera de ver el mundo y en ese sentido la Arquitectura es una manera muy completa (y compleja) de hacerlo. Afortunadamente ésta encaja en general conmigo, porque podría no haber sido así, pero el tiempo dirá a qué me dedicaré profesionalmente. De momento me agarro a esos momentos para sacar fuerzas para el spring final.