miércoles, 26 de noviembre de 2008

it's art, it's funny!

A veces pienso que para algunas cosas sigo siendo una niña y hoy ha sido uno de esos días en los que lo he podido comprobar. Este medio día he ido al Monasterio de la Cartuja de Sevilla para sacar fotos del lugar donde haré con mis compañeros la residencia temporal para artista y de paso para ver la BIASCS. En ambas experiencias ha salido mi lado más infantil pero de momento sólo os contaré la relacionada con la Bienal.
La tercera edición de la BIASCS está enfocada entre otras cosas en la interacción entre el visitante y las obras, entendiéndose éste como agente activo en la configuración de las mismas, y la creciente influencia de los media en la producción artística. Pues bien, aquí os hablaré en concreto de dos de las obras que más me han divertido en ese sentido.


No hace mucho hice un trabajo sobre un libro de Oscar Tusquets ("Dios lo ve") a partir del cual estuve escribiendo algunas reflexiones, de esas que casi siempre se quedan olvidadas en alguna carpeta de mi ordenador. Pero esta vez aprovecharé una de ellas para esta entrada ya que está relacionada con el espíritu de algunas de las obras expuestas en la Bienal.
En dicho libro el autor dice textualmente:
“mucho de los encargos que reciben los ingenieros me parecen tremendamente sugerentes, llenos de posibilidades artísticas. Claro que tienen que satisfacer una necesidad funcional, ¿y qué? Esto nunca ha sido un impedimento para los grandes artistas”.

Ante tal afirmación me surgió la siguiente reflexión y es que Tusquets parece que iguala la idea de “hacer algo con arte” con que ese “algo” sea un objeto de arte. Sin pararme demasiado en lo que entiendo por Arte y su evolución a lo largo de la Historia, lo que sí comentaré es que para mí hay ciertas diferencias entre un objeto de arte (en su sentido más amplio) y un proyecto arquitectónico o de ingeniería en este caso. Mientras el primero digamos que parte de una pulsión interna del que la produce (aunque surja de un encargo para una persona o lugar concreto), el segundo lo hace por una necesidad externa a él en el sentido de que viene a resolver una necesidad funcional aunque realizado a priori con aspiraciones artísticas en su factura. Si bien existen proyectos de arquitectura que van más allá de salvar cuestiones técnicas o legales concretas, éstas son también el resultado de una investigación personal sobre aspectos más generales de ámbitos propios de la disciplina (como puedan ser los modos de vida de la sociedad) que a veces relegan los aspectos más estéticos. Pero no es éste el aspecto que entiendo diferenciador entre “objeto de arte” y “objeto hecho con arte” (arquitectónico se entiende), si no en la finalidad última que motiva la creación del mismo.

los estudiantes de Arquitectura entramos gratis :P

Sin embargo, a veces la línea que los separa es difícil de establecer ya que las producciones artísticas se han diversificado en sus temáticas desde que dejaron de ser un mero ejercicio estilístico contemplativo y se centraron en otros aspectos como la sociedad o el individuo, pero sobre todo cuando incluyeron un enfoque lúdico y de interacción con el espectador que adquiere un papel activo en la creación de la propia obra. En este sentido se llega a una idea de objeto de arte como ensayo o investigación que a mi entender es más interesante si cabe. Si bien, desde hace más de 10 años, han surgido proyectos de arquitectura concebidos como lo eran antes los objetos de arte en el sentido de que han surgido de un proceso de creación ensimismado más preocupado de los aspectos estéticos (o de marca) sin tener en cuenta otros que tradicionalmente han constituido la base teórica de la Arquitectura y que de forma general se pueden englobar en la idea de contexto (ya sea arquitectónico, social, climatológico, etc.).

foto de una chica con el Reactable en la BIACS

Un ejemplo de obra fronteriza es el citado Reactable, un instrumento de música electrónica realizado por un grupo de investigación de la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Uno de los aspectos más interesantes del mismo es su Interfaz, que no es más que la conexión e interacción entre el hardware, el software y el usuario. Los aspectos principales en los que se fundamenta la creación de este objeto es que sea:
- colaborativo: para varios participantes (en un mismo instrumento o en varios)
- intuitivo: nada de manuales ni instrucciones
- musicalmente desafiante e interesante
- de fácil aprendizaje (incluso para niños)
- válido tanto para principiantes (instalaciones) y para músicos de electrónica avanzada (conciertos)

En este caso un instrumento musical, por sus aspectos novedosos tanto en el campo musical como estético, es expuesto como objeto de arte. No ocurriría igual hace años cuando se crearon otros instrumentos ya que la idea de objeto de arte era distinta y porque hoy en día el media-art, la interactividad, la participación del público, el net-art (Internet), el multiplayer media, y la idea del espectador como usuario, conforman un campo de investigación actual en el Arte.Y de eso trata en parte esta Bienal así que no podía faltar en ella dicho chisme que hasta la propia Björk ha usado en su útimo disco.

Pues bien, después de toda esta parrafada, allí estaba yo en una sala oscura dispuesta a experimentar. Al principio estaba sola y parecía que no era difícil sacar algo decente de aquel instrumento. Era bastante intuitivo aunque ya había investigado antes cómo funcionaba. Al rato vinieron dos chicos a los que invité a interactuar y allí nos pusimos los tres a hacer más ruido que otra cosa. Era bastante entretenido aunque te daba la sensación de que para hacer algo realmente interesante (musicalmente hablando) tenías que practicar bastante porque lo más normal es que estuvieras con una base de las ya programadas en las fichas cúbicas a la que le añadías ruiditos y efectos de fondo mediante la manipulación de las fichas planas ideadas para eso. En este sentido el instrumento es algo limitado (¿qué instrumento no lo es?) pero entiendo que su principal objetivo es el de aunar la capacidad de generar sonidos, modificarlos y a su vez que el proceso sea divertido, intuitivo y permita la interacción con otras personas. Y en ese sentido creo que cumple todas las espectativas.

demostración de lo que puede dar de sí el instrumento (ir al min 0:30)

La otra instalación en esta línea que me gustó fue el Luma2solator, realizado por el colectivo de arte PIPS:lab residente en Amsterdam. Esta instalación pretende que el usuario se convierta en el propio artista y sujeto de la obra. Consiste básicamente en realizar cuadros donde la pintura (por decir un material empleado tradicionalmente para realizar cuadros) es sustituida por la luz. Trascurrido un tiempo se hace una foto al propio autor, o autores, completando así la "obra". Para ello hay que utilizar unos objetos que emiten luz cuya estela queda grabada en una pantalla (el lienzo).

yo con la espada

Uno de los "pinceles" era una especie de espada laser como las que aparecen en la película "Star Wars". Al usarla sentía que estaba grabando esas escenas de películas de ciencia ficción en las que se pone una tela verde chillona de fondo para que luego alguien por ordenador coloque a tu alrededor marcianos y cosas así. Podías seleccionar diferentes formatos de "cuadros", aunque yo no vi diferencias entre los que probé, y de fondo sonaba música electrónica que aportaba dinamismo a la instalación. Evidentemente no me pude resistir a realizar mis propias "obras" aprovechando que no había mucha gente en el monasterio.

i'm an angel

Aunque la instalación no da más de sí, en el sentido de que su interés radica básicamente en la técnica y en el factor de interacción entre obra y autor (público), ésta sin duda era muy divertida. En teoría se pueden ver luego tus "cuadros" (si le diste a grabar previamente) en la página web del colectivo pero mientras salen y no, os dejo con las fotos que saqué yo misma. Me costó bastante pues apenas estaban quietas en la pantalla.

it's cold

echándome un cantecito (una balada de amor por supuesto)

bajo la sombrilla

¡que viene una ola!

Sé de uno que sería capaz de ir a la BIACS solamente para usar la espada laser. A él le digo que me avise pues no quiero perderme ese momento (y por supuesto para volver a repetir, que la técnica es mejorable). Después de esta instalación no tenía ganas ni tiempo para ver el resto así que me quedan cosas pendientes pero eso será más adelante. De momento os dejo con este post y les animo a que visiten la BIACS.

jueves, 20 de noviembre de 2008

The LadyBug Transistor (y todos a brincar)

La cosa va de conciertos ultimamente y podría haber sido más si hubiera podido ir a Puerto Real a ver a Damien Jurado y Mark Kozelek (snif). O si quisiera hacer una crónica del concierto de Matthew Herbert con la Big Band en San Sebastián que me pareció bastante malo.

Eric Farber, Michael O'Neill, Gary Olson, Julia Rydholm, Kyle Forester
Photo by Kenji Kitahama

En esta ocasión os hablaré de los chicos que salen en la foto de ariba. En el pasado ciclo de Pop-Rock del Teatro Central le comenté a Baldo de Green Ufos (la distribuidora sevillana) que estaría bien que se trajeran a The Ladybug Transistor otra vez a España para que presentaran su nuevo disco, "Can't Wait Another Day". La última vez que los vi en directo fue hace dos años cuando vinieron con su EP "Heres comes the Rain" y la primera en el Teatro Central con "The Albemarle Sound" (1999), el disco que les dio a conocer en nuestro país. En su día no les eché mucha cuenta pues yo andaba más atenta a otros sonidos (al post-rock concretamente) pero al poco tiempo volví a ellos y a los proyectos paralelos de algunos de sus componentes (The Essex Green y The Sixth Great Lake), y desde entonces les sigo la pista y disfrutando. Así que no podía faltar a su concierto del martes pasado en la sala Malandar con el que daban inicio a su actual gira. Sin duda el día, la hora (22h con teloneros locales) y el precio de entrada (casi 14€) eran factores que no jugaban a favor en una ciudad un tanto tacaña y perezosa musicalmente, pero la sala llegó casi a la mitad del aforo por lo que no fue mala la entrada.


The Ladybug Transistor es el proyecto personal del neoyorkino Gary Olson cuyos compañeros de viaje han ido cambiando con el tiempo. Su sonido ha evolucionado del chamber pop a un pop más elegante, donde Gary pasa a convertirse en un crooner que mantiene su talento para las composiciones y paladar para las versiones (mención especial para "Splendor in the Grass" de Jackie DeShanon y "Here comes the Rain" de Jackie McAuley). Este grupo ha facturado varias de las mejores canciones pop de la última década (son como los Belle & Sebastian americanos) pero sin embargo en directo no consiguen sonar del todo compactos como cuando los vi por primera vez. En parte creo que se debe a que Sasha Bell se ha desentendido totalmente del grupo y a que Jeff Baron, que ha pasado de ser miembro integrante a eventual colaborador, tampoco va a las giras españolas, sumándole además la trágica muerte del batería San Fadyl. Las comparaciones son odiosas pero el concierto de The Essex Green (proyecto de Sacha Bell y Jeff Baron) en Sevilla cuando presentaron "The Long Goodbye" (2003) ha sido lo mejor que he visto en directo de todos los conciertos a los que he ido de estos chicos.

Pero volviendo al concierto de The Ladybug Transistor, en esta ocasión Gary vino acompañado del teclista Kyle Forester, quien ya estuvo en la anterior gira. Éste hombre se convirtió en el alma de la fiesta con sus jocosos comentarios, en un limitado castellano, sobre Obama y tonturas de tal pelo que amenizaron la noche. Y con la ayuda de la bajista Julia Rydholm, nuevo fichaje para este disco, que era la que mejor conocía nuestro idioma. El resto de componentes fueron el batería Eric Farber, el guitarrista Michael O'Neill (que apunta maneras además de ser un chico muy mono) y una trompetista un tanto despistada (Isobel Knowles, de Architecture in Helsinki).

Como se puede ver en el playlist del concierto (sí, me dio por coger la hoja, pero el orden no fue exactamente ése), el grupo tocó canciones de sus disco más conocidos con alguna que otra versión. Y a pesar de lo dicho anteriormente sobre sus directos, con un repertorio tan digno la buena música estaba asegurada aunque te queda la sensación de que las canciones podrían brillar más todavía. La nota más divertida llegó con el bis pues se atrevieron a cerrar el concierto con una versión de Los Brincos ("El pasaporte") cantada por el teclista con la ayuda de la letra en su móvil. Sin duda se metió al público en el bolsillo y encajó perfectamente con las demás canciones. Abajo os dejo un vídeo del momento y sepan que esa cabecita que se menea delante de la cámara es la mía. Lo sé porque estaba en primera fila, justo delante de Gary, y porque al final hice un gesto con las manos que se puede ver en el vídeo :P

Cuando acabó el concierto aproveché que unos chicos le pidieron autógrafos a Gary Olson, que me pareció un chico encantador, para hacer lo mismo y charlar con él. Le comenté que no había sacado ninguna foto al público como
la vez anterior que vino a Sevilla y como suele hacer en sus conciertos. Mi inglés no da para mucho así que poco más hablamos (cosas sobre España, su actual y anterior gira) y nos despedimos con un "hasta pronto". Espero que así sea y que la gira les vaya bien.

mi entrada dedicada

solo un tonto no puede enamorarse de Nick Lowe

Con lo dicho en la anterior entrada podrán imaginarse que el concierto de Nick Lowe llegaba en "mi mejor momento". Unos meses atrás me quedé con las ganas cuando unos amigos se fueron desde Sevilla a Murcia a verlo (aquí tienen la crónica que hizo Fran) así que cuando me enteré de que venía a mi otraciudad me planifiqué para que una de mis visitas periódicas a San Sebastián coincidera con el concierto. Y el día llegó, un miércoles 12 de noviembre que amaneció gris, con el típico chirimiri autóctono intermitente, pero que no impidió que aprovechara para ir a la peluquería a cortarme el pelo como esas señoras mayores que van a peinsarse antes de ir a la ópera. Era un día especial así que no había mejor ocasión para ponerse guapa (o eso esperaba antes de que me metieran la tijera).

Foto cedida por Sergi Fornols de la actuación de Nick Lowe en el pasado Primavera Sound

El concierto fue en la sala de cámara del Kursaal que aunque tiene aforo para unas 624 personas presentaba media entrada. Las nuestras estaban en el centro de la tercela fila (en la primera no había nadie) así que estábamos en la zona de los superfans, muy cerca del escenario.

Nick apareció acompañado únicamente de su guitarra. Él también se había cortado el pelo, llevaba un tupé de punta afilada a juego con su camisa blanca, y ya con su primera canción "People change" hizo toda una declaración de intenciones para lo que vendría después. Y es que aunque repasó gran parte de sus discos más recientes, también rescató canciones de su pasado más pop pero que ahora son pasadas por el filtro de la tradición americana. Así que después de tres canciones en solitario ("Soulful Wind", "What's shakin on the Hill" y "Heart" completaron el set) aparecieron los demás músicos (un contrabajista, un batería, un guitarrista y un teclista) para dar cuerpo a un tremendo repertorio y que sin duda no desmerecían del talento de Nick Lowe. Temazo tras temazo se fueron altenando las canciones más lentas donde salía a relucir el lado más crooner de Nick ("Lately I've Let Things Slide", " I Trained Her To Love Me", "Long Limbed Girl", "Hope For Us All", "Rome Wasn't Built In A Day","Only A Fool Breaks His Own Heart"), con otras más animadas ("Without love","Has she got a friend?", "I live on a Battlefiel", "Cruel to be Kind") donde se movía como lo haría un Elvis Presley de 60 años, con las piernas abiertas y llevando la guitarra hacia un lado estirando al máximo el brazo. Y es que si algo sabe Nick Lowe es estar encima de un escenario, todo en él es elegante y sencillo a la vez. Durante el concierto estuvo muy comunicativo y destiló humor inglés en sus comentarios hacia el público pero más allá de su invitación a conocer una ciudad de Irlanda que una vez que la visitas tienes que volver ("Indian Queens"), con sus letras te llegabas a sentir cómplice de sus confesiones más íntimas y yo personalmente caía rendida en aquellas donde le canta a la mujer (como en "You Inspire Me").

con esta misma formación vino Nick Lowe pero sin la sección de viento

Pero llegó la hora de la despedida, el público empezó a pedir canciones y Nick bromeó diciendo cosas del tipo "oh sí! esa también es buena". Cerraron la primera parte del concierto con la famosa "(What's so Funny About) Peace, Love and Undersanding" con un público entregado y Nick tuvo que volver con su guitarra para tocar "Heart of the City". Luego se sumó el teclista Geraint Watkins del cual cantaron a dúo una joyita para mí desconocida ("Only a Rose") y que Nick confesó ser una de sus favoritas. Sin duda la carrera en solitario del teclista merece ser investigada porque además de que sonó preciosa, su voz es de esas gastadas que transmiten sabiduría musical. Con el resto de la banda interpretaron "When I Write The Book" pero nuestro hombre regresó por última vez para despedirse en solitario con "The Beast In Me", una canción que en su día escribió a su suegro Johnny Cash y que ponía cierre a una velada para el recuerdo. Aquel fue uno de los conciertos de mi vida y creo que lo seguirá siendo por mucho tiempo.

Nick "Love"

Más de uno se preguntará al leer el título que sobre quién va esta entrada, que quién es ese tal Nick "Amor". Pues bien, no es que me haya dado por descubrir directores de cine de dudosa reputación, si no que viene de una anécdota producto de uno de mis (tantos) momentos de lucidez etílica en casa de mi amigo Fran a cuenta del último disco que Nick Lowe acababa de publicar ("At my age" del 2007) y que este año le ha traído de gira por tierras españolas. Quede por delante que a este señor lo conocí hace relativamente poco, unos dos años atrás, a raíz de la famosa "canción 20" que un amigo reclamaba cada vez que se montaba en el coche de otro amigo común. "Pon la 20 Joe!", solía decirle insistentemente hasta que por fin sonaba a todo volumen. La canción molaba, era "pop del bueno" (otro gran término acuñado por un lector del blog) que a pesar de los años aún sonaba fresco. Se trataba de la famosa "(what's so funny about) peace, love and understanding" del grupo Brinsley Schwarz donde militó Nick Lowe a principios de los años 70 y que más tarde Elvis Costello popularizó.


La primera vez que escuché algo suyo por mi cuenta, el ya citado "At my age", sentí que aquel sonido ya lo había oído antes y a su vez que llevaba toda la vida buscándolo. Era capaz de reunir en un solo disco sonidos que van desde el rhythm and blues al country, lleno de tintes soul e interpretado como un crooner de voz grave y pausada. Un sonido que suele llamarse americana y a lo que este músico inglés se ha dedicado en sus últimos discos siendo ésta su etapa musical que más me gusta. Ahora he empezado a escuchar a Brinsley Schwarz y por lo oído parece que lo que ha hecho Nick Lowe ultimamente es recuperar sus orígenes pero no soy yo la más indicada para hablar de una trayectoria tan extensa y prolífica así que me centraré en contar cómo fue su concierto en San Sebastián en la siguiente entrada.


un temaso de Brinsley Schwarz
con Nick Lowe al cante

jueves, 6 de noviembre de 2008

gram parsons

No tenía pensado publicar ninguna entrada en las siguientes semanas debido a mis compromisos académicos pero me he acordado de que el 5 de noviembre, pero del año 1946, nació Gram Parsons, por lo que no quería pasar la ocasión para rendirle un pequeño homenaje a uno de mis músicos favoritos. A estas alturas poco queda por contar sobre él así que me limitaré a narrar cómo llegué a conocerlo y a enamorarme por siempre de su música.

(dibujo inspirado en esta foto)

Cuando era muy pequeña
escuchaba muchos grupos pertenecientes a "la época de mis padres"; jefferson airplane ("white rabbit" era de mis canciones favoritas), janis joplin ("summertime" era capaz de oirla cien veces seguidas), the doors (creo que "break on through" fue la primera canción favorita de mi vida), jimi hendrix, led zeppelin, the beatles, the rolling stones, etc. También escuchaba grupos del momento como the black crowes de la que era muy fan o los jayhawks.

En este contexto musical, m
i primer contacto con Gram Parsons llegó una tarde de verano, en mi casa de la playa cuando jugaba a las cartas con mi hermano (hacíamos torneos de Continental amenizadas con música de fondo). En una ocasión me puso una cinta de cassette de "un chico que entre otras cosas colaboró con los rolling" y lo que más me llamó la atención fueron las canciones que parecían grabadas en directo en un bar con el ruido de una pelea de fondo (que era de pega), pero su sonido me debió parecer algo blando pues luego no me interesé en él. Pasados unos meses escuché en el Ambigú de Radio3 un especial sobre su figura (concretamente recuerdo que sonó la preciosa "Brass Buttons") y esta vez sí que me cautivó su sonido (¿qué narices era el country-rock? no había oído nada parecido hasta entonces), su forma de cantar con tanta alma siendo tan joven y las melodías vocales con emmylou harris. Así pues me fui a la estantería del cuarto de mi hermano a buscar las cintas que tenía de Gran Parsons y ya nunca más volví a separarme de él. Pero reconozco que durante un tiempo le fui infiel, me dejé cautivar por el britpop cuando apenas tenía 13 años, aunque una siempre acaba volviendo a sus orígenes y aprende a compartir su corazón con otros sonidos.

En aquella época también empecé a escribir para espantar mis demonios, a veces hacía algo parecido a letras de canciones inspiradas en las que escuchaba de fondo. Prácticamente todas eran en inglés, un idioma que apenas conocía, y en una ocasión llegué a hacer una versión en castellano de "She" (ésta sí que es una de mis canciones favoritas de la historia)
pero que a día de hoy sigo sin poder encontrar. Cada vez que la escucho vuelven a mi cabeza frases sueltas ("ella desciende de la esquina para decirte que te quiere... oh! ella podría ayudarte") y me trae recuerdos del final de mi infancia, cuando mi relación con la música era solamente emocional pues apenas entendía las letras.

Hace un año me hice con el DVD sobre su vida ("Fallen Angel") que tan bien analiza mi amigo Fran en su blog pero aún no me he lanzado a leer la que debe ser su biografía definitiva (
"Gram Parsons: A Musical Biography") así que mientras tanto me quedo con su música. Os dejo una de mis canciones favoritas suyas y con el dibujo de arriba que he hecho esta tarde, aunque no se parece mucho a la foto original :P



Y como curiosidad, os enlazo también a un vídeo de Bright Eyes (al que algunos consideran el Gram Parsons de ahora, aunque salvando las distancias) de una de sus mejores canciones y que tiene pinta de estar inspirado en nuestro hombre tanto por su aspecto físico como por la puesta en escena.

Ahora os toca contar cómo llegaron a conocerlo, que sé que hay más de un lector fan de este chico de Florida que nos dejó con tan solo 27 años (¡¡¡dos más que yo!!!).

sábado, 1 de noviembre de 2008

soy una folkie

Los que me conocen saben que otra de mis pasiones es la música y que mi gran debilidad es el folk. Hace apenas unos minutos que mi amigo Santi me ha recomendado un disco y, aunque aún no lo he rumiado del todo (las cosas de internet), tiene pinta de que me va a atrapar. Así que estoy en ese momento en el que presientes momentos de felicidad a su lado y en el que te invade un pequeño cosquilleo por dentro.
Os dejo la que por ahora es mi canción favorita. El vídeo tampoco tiene desperdicio.


artista: Johnny Flynn and The Sussex Wit
álbum: A Larum
año: 2008